El género negro en la literatura



El género negro en la literatura es uno de los más interesantes y que mayormente han contribuido a abordar el tema de la violencia y las violaciones a derechos humanos del siglo pasado y también de éste. Se trata de un género que ha evolucionado mucho desde aquel primer relato, “Los crímenes de la calle Morgue” (1841), escrito por Edgar Allan Poe, con el que se da inicio a este fascinante terreno literario. 

La novela negra ha pasado, en poco menos de doscientos años, de ser un género menospreciado, a ser uno de los más relevantes dentro de la literatura, y quizá una de las principales razones de este éxito es que se ha convertido en un vehículo extraordinario para diseccionar y analizar críticamente la realidad.

El género negro es una forma de realismo crítico que se basa en un cuento detectivesco en el que lo más importante no es la resolución del crimen, sino la crítica social.

La historia en la novela negra contemporánea, más allá de centrarse en la solución de un crimen, muestra el contexto político y económico de un país, su historia, el tipo de sociedad que vive en él y la forma en la que funcionan sus instituciones.




El origen de la novela negra.

La novela negra nació en EE.UU y los padres del género fueron Raymond Chandler y Dashiel Hammett, en cuyas obras se basaron algunas de las películas más representativas del cine negro americano como El halcón maltés o El sueño eterno. 

El apelativo de “negra” se debió por un lado a los ambientes oscuros que reflejaban, pero sobre todo a que aquellos relatos que se publicaron por primera vez en la revista Black Mask, creada en 1920 por H. L. Mencken y George Jean Nathan y en la Série Noire de la editorial francesa Gallimard nacida en 1945. Aquellas novelas marcaron un antes y un después en la forma de narrar el crimen.

La novela negra no es sino un subgénero de la novela policíaca, y a diferencia de los relatos británicos donde el culpable casi siempre era descubierto y castigado por la ley, en la novela negra americana se reflejan sobre todo los ambientes sórdidos de los bajos fondos y el héroe es un personaje cínico y desencantado, derrotado y en decadencia que debe hacer frente no solo al criminal, sino también a un poder establecido generalmente corrupto.

Hoy puede decirse que el género negro está más vivo que nunca, por suerte.

¿Os gusta la novela negra?


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